Centésimo quincuagésimo octavo Aniversario de Nueva Helvecia


Hace más o menos un siglo y medio, los fundadores de nuestra colonia que aún permanecían aquí asentados luego de muchas peripecias, comenzaron a pensar en celebrar la fundación de Nueva Helvecia.

El 21 de noviembre de 1861 habían llegado los primeros adelantados, pero a la hora de reunirse para una celebración, la fecha no era propicia, pues las tareas rurales no permitían detenerse para fiestas. Entonces se convino en tomar el 25 de abril como fecha de fundación.

Se había dicho que era la fecha de la llegada del grupo más numeroso de colonos para justificar esa elección, pero la Historiadora Belkis Tourn, paciente y profunda estudiosa de nuestra historia, que ha analizado cada arribo de los diferentes grupos, nos dice que ni siquiera eso. El 25 de abril fue una llegada de un grupo, pero tampoco el más numeroso.

Lo cierto es que acordamos esta fecha y nos sirve cada año para el homenaje a nuestros fundadores.
A mediados del siglo XIX, Suiza sufría una grave crisis. Cundía el desempleo; los granjeros y pequeños productores rurales se fundían; los soldados mercenarios que regresaban desde distintos lugares de Europa ante la amenaza de perder la ciudadanía suiza, se encontraban con que no tenían capacitación alguna para ganarse la vida de otra forma que no fuera con el uso de las armas. El hambre y la miseria amenazaban cada vez a más familias.

En esa difícil situación, se produce la oportunidad de viajar a un ignoto paisito del otro lado del océano. No era el llamado de la ambición para ir a “hacerse la América”, sino el encendido de una luz de esperanza para salir de un presente miserable.

Así llegaron entre 1861 y 1862, las familias de colonos que lejos de llegar a un paraíso, debieron soportar la dureza de un medio hostil, con muchos criollos que no se la hicieron fáciles; con animales cimarrones que atacaban sus incipientes cultivos; con una sequía histórica que intensificó las dificultades de un clima desconocido; y finalmente la quiebra de la casa financiera suiza Siegrist y Fender.

Las duras condiciones impuestas a los colonos fue un filtro que cerró las puertas a varios de los inmigrantes. Muchos de aquellos primeros aspirantes a colonos terminaron regresando a sus tierras o viajando a otros países de América.
Los que quedaron fueron templados por las pruebas y con su trabajo incansable, tesonero y generoso, prosperaron para asentar los cimientos de la Nueva Helvecia de hoy.

Todo ese sacrificio inicial que trajo estas consecuencias, es lo que debemos agradecer a aquellos colonos que hoy recordamos.
Hoy no es tiempos de festejos. Estamos muy preocupados por el día a día, con un futuro incierto. Por eso, esta fecha de recordación debe llevarnos a la reflexión sobre nuestra responsabilidad individual de contribuir con nuestra conducta, a la lucha contra la pandemia que nos azota.

Nueva Helvecia ha dado muestras una vez más, de su solidaridad, con varios movimientos que están trabajando para tender una mano generosa a los que necesitan sin demoras una ayuda.
Pero también debemos ser cuidadosos en respetar todas las normas que las autoridades de gobierno y sanitarias han fijado, para que el daño sea el menor posible.

En homenaje a aquellos valientes y sacrificados colonos que hace más de un siglo y medio fundaron lo que es hoy nuestra ciudad, permanezcan en sus casas todos los que puedan hacerlo; y adoptemos todas las medidas de prevención para evitar enfermarnos y contagiar, aquellos que no tenemos otra opción que salir.

El ser respetuosos de las normas, responsables y cuidándonos a nosotros mismos y a los demás, es el mejor homenaje que podemos realizar hoy a nuestros antepasados.

Muchas gracias.

Saludos cordiales Fuerzas Vivas Colonia Suiza

Presidente John Silveira
Tesorera Valeria Schaffner
Secretario Federico Rodriguez

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